Testimonials

Quiero dar gracias a la Trinidad Santa: Padre, Hijo y Espíritu Santo, por haberme escogido como instrumento de su amor. Quiero dar gracias a Dios por todas las personas que vienen al Comedor Padre Pío a tomar sus alimentos porque verdaderamente en ellos está el Rostro de Cristo. Quiero dar gracias a Dios por todo el personal de este Comedor, tanto Empleados como Voluntarios, a todas aquellas personas que con sus vidas, me han enseñado a Jesús lleno de amor.

Quiero dar gracias al Comedor Padre Pío, porque con él estoy cerca de ti, mi Jesús Vivo, en el Sagrario y en todos sus miembros.

Gracias por existir

Guioconda Cedeño

Primeramente, quiero agradecer a Dios Padre Omnipotente por amarnos tanto, por su Bendito hijo Jesucristo, por estar presente en nuestras vidas y por enviar su Santo Espíritu consolador para favorecernos.

Dios ha hecho maravillas en mi vida, me ha bendecido y me ha tomado de la mano cuando creía todo perdido.

En medio de la indigencia, entre las drogas, el licor, la mafia y la maldad, me encontraba sin ninguna razón de vivir; pero Dios se apiadó de mí y me recluyeron en el Centro de Indigentes Hermano Lucas Pérez, donde conocí al Dr. Asdrúbal, quien me ayudo a quererme a mi mismo y a los demás. Posteriormente y poco a poco, llegue a ser el jefe de Camareros de este Centro. Alli conocí a una Servidora del Comedor Padre Pío para ese entonces, quien me aconsejó y ayudó a ser ahora quien soy.

Hoy en día, me desempeno en el Comedor Padre Pío en la labor de ayudar a personas que están pasando por lo mismo que yo pasó, de donde yo creía no iba a salir nunca, pero la misericordia de Dios me rescató.

Luego pasó por un sufrimiento grande como es la tuberculosis y aún en eso, Dios y la Virgen María continuaban conmigo. Hoy estoy completamente sano para su Gloria y Honra y para seguir colaborando en esta hermosa obra del Reino de Dios.

Reinaldo Farfán

Cuando empecé a visitar el Comedor Padre Pío, era una más de los tantos que comen allá. Hasta que el día 21 de junio de 2004, el Senor Rafael, el encargado del comedor, me pregunto que si yo podía ayudar al personal : Seguí asistiendo al comedor, pero ya como Voluntaria, asi fui conociendo personas maravillosas que prestan su colaboración en ese lugar.

Le doy gracias a Dios Todopoderoso por mantenerme allá y permitirme prestar tan valiosa colaboración; cada día me doy cuenta de que Dios si está presente en cada lugar donde hay miseria, hambre y pobreza.

Que Dios bendiga a todas las personas que allá laboran.

Nelly

Quiero darle gracias a Dios y su Santísima Madre, quien siempre me lleva de la mano a su hijo Jesús. La verdad es que llegué al comedor por lo que yo creia era una simple casualidad, pues no pensaba trabajar allá: Una vecina me pidio que la acompaña, que necesitaban Voluntarias para la inauguración del Comedor de Puente Hierro, le dije que solamente iba por ese día....y allá estoy desde hace 6 años.

He aprendido mucho desde ese día, sobre todo de los indigentes, he visto en ellos reflejado el Rostro de Dios y muchas veces, me he sentido pequeña al lado de ellos, porque a pesar de su pobreza, muchas veces son mejores personas y con mejor corazón que nosotros.

En resumen, servir en el Comedor Padre Pio es lo mejor que me ha pasado en mi vida y me siento muy feliz de estar de estar allá, creo que lo único que me separaría del Comedor sería la muerte o la enfermedad.

Mery Aliendres Gracía