Nosotros

Entre las declaraciones  que sirvieron de base  para su creación, está la del Papa Juan Pablo II, quien decía:

"Necesitamos una Nueva Evangelización, con métodos nuevos, nuevas expresiones y nuevo ardor";

igualmente el hoy  fallecido Cardenal Ignacio Velasco, declaro: "Si los laicos no trabajan con ardor y fervor, no habrá Nueva Evangelización".

Tomando en cuenta estas ideas, los Samaritanos trabajan en la Nueva Evangelización con los Servicios que se ofrecen, con amor y  por amor.  El Objetivo de la Fundación es la Evangelización y la Acción Social, mediante obras benéficas realizadas a través de sus fundaciones afiliadas, las cuales están dirigidas a personas de escasos recursos.

Somos carismáticos en acción, pues sabemos que seremos juzgados no por lo que somos, sino por lo que hacemos.

Nos llamamos Samaritanos, pues tratamos de seguir el ejemplo del buen Samaritano del evangelio (Lucas 10, 29-37): tender la mano al necesitado, acompañarlo hasta que pueda valerse solo y así convertirse en otro samaritano.

Nos caracterizamos por tener

 Una experiencia viva de encuentro con Jesús

 Certeza de la presencia y acción del Espíritu Santo

 Conciencia y vivencia de la filiación divina, del amor fraterno.

 Una fuerte sensibilidad a la voz de Dios, a través de su Palabra.

 Devoción, veneración y renovado culto a la Santísima Virgen María

 Ejercicio personal y grupal de la oración,

predominando la nota de alabanza, adoración, contemplación y acción de gracias.

 Un testimonio personal y comunitario de la intervención de Dios en nuestras vidas.

 La manifestación y ejercitación de los dones espirituales.

Apostolado en los servicios carismáticos

 Renovado interés por la vida de la Iglesia y la toma de conciencia del servicio en todos sus aspectos: “El que no vive para servir, no sirve para vivir”  decía la Madre Teresa de Calcuta.

 Gran interés por el estudio de la Biblia y documentos de la Iglesia

 Adhesión filial, a la jerarquía y al Magisterio de la Iglesia.